viernes, 6 de marzo de 2026

Falsos mitos: Reducir la velocidad para ahorrar gasolina

Nuestros políticos tratan de convencernos de que reduciendo los límites de velocidad permitidos en las ciudades vamos a ahorrar gasolina y a contaminar menos; pero esto es falso como vamos a demostrar (y después tú también, si quieres, puedes hacer la prueba).
 
No estamos diciendo que por las calles de las ciudades se pueda circular como si estuviésemos en una autopista; nos referimos a los límites excesivos que imponen como, por ejemplo, prohibido circular a más de 20 km/h o a más de 30 km/h. Estas cifras son absurdas y generan –como veremos- un mayor consumo de gasolina y mayor contaminación.
 
La premisa real
 
Coges el coche para ir de un lugar a otro de la ciudad. Si vas muy despacio estarás más tiempo ocupando la vía pública con el motor en marcha, a los demás coches les pasará lo mismo, y como todos estarán más tiempo en la vía pública, esta se saturará, se producirán atascos, se tardará mucho más en llegar al destino y se estará más tiempo con el motor en marcha gastando gasolina y contaminando. Si por el contrario podemos ir algo más deprisa y pararnos únicamente en los semáforos que encontremos, llegaremos antes, ocuparemos menos tiempo la vía pública y, en definitiva, gastaremos menos gasolina.
 
Una demostración real (que tú también puedes hacer)
 
0.- Hemos elegido un recorrido urbano de 10 km. un día de madrugada enh que no había nada de tráfico. Hemos hecho ese recorrido en dos simulaciones con el mismo coche (un Toyota Corola 2.0 del año 2025).
 
1.- Hemos ido a una velocidad normal, de unos 50 km/h, parando y arrancando únicamente cuando nos pillaba en rojo algún semáforo.
Consumo promedio: 11 l/100 km.
Consumo total real: 1,1 litros de combustible.
 
2.- Hemos repetido el mismo recorrido, pero ahora a una velocidad de 30 km/h simulando un atasco, con paradas y arranques cada 10 o 15 segundos (tal como estaría ese recorrido en hora punta).
Consumo promedio: 15 l/100 km.
Consumo total real: 1,5 litros de combustible.
 
Resultado: En la simulación 1 se gasta menos gasolina, tanto en términos absolutos como relativos.
 
Conclusión: Es cierto que si vas a 20 ó 30 km/h como ellos argumentan, gastas menos gasolina que si vas más deprisa, por ejemplo a 50 km/h; pero eso es si no hay nada de tráfico y no tienes que estar parando y arrancando constantemente, cosa que sí sucede cuando hay un atasco. Y está claro que cuanto más despacio vayas, más tiempo estarás ocupando la vía pública y más se irá saturando esta de coches, más atasco se producirá, más tiempo tardarás, más paradas y arranques tendrás que hacer, más gasolina gastarás y más contaminación producirás.
 
En definitiva: límites de velocidad sí, pero los razonables, no los exagerados.
 
PD.- Y repito: esta es una prueba bien sencilla que puedes hacer tú mismo con tu coche.
 

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