Sí, pero la ambición de no ambicionar otra cosa que ser
feliz. Y para ser feliz hace falta tan poco... sólo estar en paz con uno mismo.
Cierto es que se necesitan tener cubiertas unas mínimas
necesidades materiales, pero a partir de ahí, poco más. Con cuánta razón se
dice que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.
Pasar un fin de semana, relajado, con tu familia, es más
gratificante que pasar un fin de semana trabajando para hacer méritos y
conseguir ese ascenso que te otorgue más poder. ¿Poder? ¿Qué clase de poder es
ese que hay que pagar con el precio de tu tiempo libre? Que nadie se engañe:
hay que trabajar y hacerlo bien, pero sin arruinar con ello ni tu vida personal
ni tu salud. Tienes ante ti dos opciones: Tu libertad personal o la esclavitud
por seguir subiendo escalones en esa escalera sin fin de la ambición de poder,
dinero, prestigio, reconocimiento profesional...
Y si quieres un ejemplo ilustrativo de esto lo encontrarás
en David Soler. ¿Qué quién es ese? Pues es el protagonista de la novela
“Caminos de fuego” incluida en el libro “Novelas con corazón” (Vicente Fisac.
Amazon). Allí te enseñarán cómo la ambición por tu libertad personal puede salir
triunfadora frente a los constantes cantos de sirena que te incitan a seguir la
senda de la esclavitud del dinero y del poder.
Novelas con corazón
https://amzn.eu/d/8KzYhK1
Novelas con corazón
https://amzn.eu/d/8KzYhK1


No hay comentarios:
Publicar un comentario